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9 de agosto de 2020

Notas de opinión

Riqueza

26/06/2020

Por Roque Severo***

Poderoso es el dinero, lo dijo Quevedo en su poema, pero no es tan así, todos luchamos para ganar dinero, lo necesitamos para vivir y otras necesidades elementales, así que el propio Papa necesita dinero, quizás tiene en demasía, pero eso es otra cuestión, yo quiero decir que muchos pasamos la vida trabajando por dinero y nos inquietamos por su posesión, algunos llegan a morir por su causa, estas reflexiones sobre el dinero me las insinuó un artículo del diario Clarín, de un señor que le cobraban de multas 400 millones de dólares por algo indebido que hizo, pero aclara que tiene una fortuna de 9.000 millones de dólares, ver Clarín del 10/02/2001.                                                                                                                                           

Pregunto si lo que uno hace por el dinero le procura felicidad y seguridad, yo creo que ni felicidad, ni seguridad, pues la seguridad absoluta no existe en este mundo nuestro, todos ricos y pobres estamos en una aventura riesgosa, quien puede decir por más dinero que tenga, tiene el porvenir asegurado, nadie puede decirlo ni el pobre ni el adinerado, porque nadie predice sus años de vida. Pero con todos los vaivenes de la vida, siempre el rico aventaja al pobre, pues es verdad que el rico no puede comprar la salud, pero el medio para recuperarla, para la internación en famosos sanatorios, cambio de clima, además de muchos adelantos que son solamente accesibles a gente de fortuna, también tiene a su alcance la administración de eficaces remedios, con los mejores médicos, pero no obstante todo el poder del dinero. Hay cosas que no se pueden comprar, por ejemplo la felicidad, podemos comprar placeres que es muy distinta cosa. La felicidad es un hada misteriosa a quien solamente algunos aciertan a invitar, a veces pasa, que se acerca sin invitación.                                                                             

Los momentos más dichosos de mi vida, no me costaron nada, tenía sesenta años y me encontraba en el Sur de nuestro País, unos amigos me llevaron a conocer una chacra de frutales, dijeron es la mejor y más hermosa del valle, allí contemplaba la grande de la naturaleza y de Dios, a través de perales, ciruelos, manzanares, vi mecerse suavemente una rama del duraznero florecida a la luz del sol primaveral, su tan exuberante sencillez, me sentí poseído de una paz y un  gozo embriagador, era una parte de la obra de Dios, allí me dije nunca más volveré a ser un amargado, todas mis necesidades monetarias las deje que tomaran el rumbo que quieran, pues siempre tenía por cierto que juntaría dinero para nuestra vejes, la verdad que después de esta experiencia pasaron veinte años, vivimos todavía, tal vez por tener menos inquietudes monetarias, entone mi espíritu y acepte con humildad lo que Dios y mis hijos me conceden.                                                                                                                                       

Podemos decir que pasamos felices con hijos, nietos y familia, retomando el ingrediente principal de este artículo, diré para toda la gente joven y las que no son tan jóvenes, que vive preocupado por juntar mucho dinero, es un ser débil y vulnerable, para vivir bien no tenemos que ser necesariamente ricos, si debemos darle al dinero su justo valor, o sea el que tiene como medio para muchos fines, nada más, claro que es fácil aprender desde muy temprana edad, edad que se puede tener no una casa para vivir solamente, sino que sea suntuosa y si es posible con dos o tres garajes, vestir de primera, frecuentar lugares caros, tener buen auto o varios, esto se aprende rápidamente y digiere mejor. Tener la creencia que comprar lujos y excentricidades es de buen vivir, por ejemplo unos dicen todo se compra con dinero, se podrá comprar un simulacro de conciencia en hombres que tienen bajo nivel de su estimación.                                                                                                          No se puede con el dinero alterar las leyes de la naturaleza, ni interrumpir su perpetuo ritmo. Todos estamos sujetos a los vaivenes de una vida irregular, el orgullo que hemos asociado al dinero, es muy irregular e irreal. El día que demos al dinero su verdadero protagonismo en nuestras vidas, seguro viviremos en mundo muy diferente.  Después de recorrer cansinos años y años de vida, puedo decir que lo que uno hace con el dinero y por él.                       

Muestra que clase de persona es, mezquino o generoso, prudente o insensato, tenemos que saber que esperamos de el¬? De allí sabremos si nos lleva a la felicidad o la desgracia.

Benito Juárez, 19 de Junio del 2002


*** Roque Severo (1922-2003). Juarense como el resto de su familia, fue el mayor de 5 hermanos. Lector empedernido de temas variados, con el tiempo se dedicó a la escritura, sobre todo de cuentos que enviaba a una revista chilena con sede en Temuco, para su publicación, actividad que lo encontró hasta sus últimos años de vida. También supo colaborar con  artículos para los periódicos locales Patria Nuestra, Tribuna y El Fénix. En esta edición, publicamos uno de sus múltiples trabajos.


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