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28 de mayo de 2020

Locales

"La empresa no se hizo sola, fue a partir de rodearte de un equipo de buena gente"

20/05/2020

Pocos sabrán, salvo por el aviso, que Licho Corridor, es Héctor. Hay sobrenombres que pueden convertirse en una marca, en una identificación que se asocia a un rubro, a un comercio o, como en este caso, a una historia de trabajo y progreso. Este mes de mayo, para la firma de Héctor Corridor, representante de Alzaga Unzue Y Cía. Sa no es cualquier mes. Es que el 16 de mayo se cumplieron 30 años de trabajo ininterrumpido en la comercialización de hacienda.

Los años pasan

Héctor recuerda que en mayo del año 90 la firma era otra, puesto que estaba en sociedad con otra persona y a los 10 años quedó como hoy se la conoce, a su nombre. Y señala que antes de esa apertura "yo trabajé durante 23 años en una firma muy conocida de Benito Juárez, que era Semper y Pagella. Allí empecé a trabajar de muy chico. A la mañana iba al colegio y por la tarde iba a trabajar" y agregó que "terminé el primario y como no me gustaba el estudio me dediqué a trabajar". 

Pocos meses después, más precisamente en setiembre del año 90 entró a trabajar en la firma Pedro Gómez que está desde ese entonces trabajando junto a Héctor Corridor. "Si bien es empleado, para mí es como si fuera un hijo, un sobrino, parte de la familia. Y para mi es importante que esté desde ese tiempo".

¿Cómo ha sido la evolución de la empresa en estos treinta años en un país tan complejo económicamente?

HC: Sinceramente no me puedo quejar. No me ha ido mal en la vida. Lo único que puedo decirte de este negocio que conozco desde hace casi 50 años es que nunca me mezcle en él. Es decir yo no tengo ni campo, ni hacienda propia. Me dediqué solamente a la comercialización de ganado con la firma Alzaga Unzue Y Cía y así se ha ido desarrollando la empresa y luego llegaron los remates ferias y la semana que viene tendremos el número doscientos setenta. Lo importante es seguir vigente con una firma seria aportando nuestra seriedad y cumplimiento en cada negocio.

¿El no involucrarte en el negocio como vos decís, ha perfilado mejor la tarea de comercialización?

HC: Se defiende mejor al vendedor. En todo rubro uno tiene dos y quiere cuatro y después quiere diez. Siempre me interesó no involucrarme en el negocio, ni comprar camiones para transportar la hacienda. Yo me ocupo de comercializarla y que la gente pueda vender bien su ganado. Siempre me ha ido bien porque he estado rodeado de buena gente.

La vida

Para Licho el trabajo y la familia siempre han sido muy importantes. Se nota que cuando nombra algo relacionado con esas cuestiones de la vida el énfasis es mayor y hasta la voz se le quiebra un poco. 

Comentó que  "en lo particular me ha ido bien. He podido formar una familia. Los tres hijos que tengo, Julieta, Tomás y Delfina de alguna manera siempre me han ayudado en la firma. El varón trabaja en la feria. La hija mayor, Julieta, también me ayudó en el escritorio y ahora está dedicada a su hija. Y Delfina en los remates ayuda con la papelería" y agregó "nos está faltando mi mujer, Laura, que por una enfermedad muy cruel que tuvo, no está con nosotros físicamente. Pero nos ha ido bien, lo más importante es la familia". 

¿Podes estar un día sin venir al escritorio?

HC: Cuando enfrentamos la enfermedad de mi señora desligué algunas cosas en Pedro que supo llevar adelante todo. Es difícil pensar en no venir a trabajar. Vos conociste bien a mi padre que se jubiló y siguió trabajando porque no podía estar quieto. A la mayoría nos pasa eso, tampoco es bueno para la mente no hacer nada.

Héctor cambia el tono de voz cuando recuerda a su padre. Y prefiere hacer un silencio, tragar un poco de saliva, antes que algunas lágrimas le ganan la partida. "Mi viejo fue de las cosas más importante de la vida y el me inculcó la cultura del trabajo. No era malo para la escuela pero no me gustaba el estudio. Solo tengo primaria y tengo la costumbre de sacar cálculos en papel y mentalmente" y agregó que "otra persona que me marcó mucho fue don Carlos Pagella que me enseñó mucho y lo recuerdo siempre porque son de los que te guían en la vida".  Intenta remar la emoción, pero nuevamente se le quiebra la voz cuando menciona que "la otra persona muy importante fue mi esposa, Laura Carril, con la que estuve casado más de treinta años y que la perdí en el momento que uno más necesita a la mujer en la familia, pero son esas cosas de la vida.

El barrio

La oficina, ubicada en la calle 9 de Julio 135, es no solo el lugar de la empresa, sino también un lugar muy caro a los sentimientos de la familia. Cuenta Héctor que "donde estamos hoy y hasta la vuelta fue una compra que hizo un tío de papá allá por los primeros años del 1900 y le fue dando una casa a cada hijo. Este escritorio se lo compré a una hermana de mi papá y mi hijo vive en la casa contigua que era la de mis padres." De alguna manera, aunque en los primeros años de su matrimonio Héctor no vivía en el barrio, posteriormente logró comprar una casa a la vuelta y se quedó definitivamente en esa manzana que lo vio nacer  y luego crecer como empresario.

Palabras de Pedro

Pedro Gómez, el empleado de la firma de hace treinta años comenzó trabajando por la tarde, ya que a la mañana iba a la escuela. "Es una actividad que me gustó y el tiempo se pasó volando". Respecto al tiempo en que Héctor tuvo que alejarse del escritorio por cuestiones familiares Pedro recordó que "son muchas cosas de las que estas atenta. Pero todo se pudo hacer, tanto la comercialización como los remates, porque ya se venía haciendo, pero faltaba esa otra parte".

Respecto a su relación con Héctor  dijo "es como un amigo. Y siempre me ha ayudado en mi crecimiento y ha estado ahí para que yo pueda lograr un progreso. Es parte de la familia él y sus hijos. El vio crecer a mi familia y yo a sus hijos. Yo aprendí mucho de él en valores como la honestidad y la puntualidad."  

La cuarentena

Respecto a la actividad comercial dentro de la cuarentena señaló que "se ha ido acomodando a las nuevas circunstancias aunque tuvimos que suspender remates en marzo y en abril en la feria. Por suerte la semana que viene con autorización de la municipalidad y con todos los recaudos del protocolo sanitario haremos el remate feria 270" y agregó "por suerte es una actividad que se mueve junto a toda la producción agropecuaria".

Los valores

Le preguntamos si la aguda vista que le ha dado reconocer la hacienda buena de la mala le ha servido para agudizar el conocimiento de las personas y nos dice "un poco sí, pero a veces eso también te falla. Tenés conocimiento de las buenas y malas personas, pero a veces pasan problemas y confías en gente que después te falla". 

Su escritorio no tiene computadora. Hay una birome a mano, un papel para tomar nota, el celular que suena muy seguido. Afuera está la camioneta, su otra gran oficina. Ese es pequeño gran mundo de Héctor Corridor, sin embargo dice que para que a uno le vaya bien en los negocios hay cosas importantes que deben estar. "Esto no se hace solo, se hace a partir de un rodearte de un equipo de buena gente. Pero además se hace en base a seriedad, la honestidad que hoy no está tan presente y la puntualidad. Son valores primordiales para construir lo que hice, son cosas que me lo inculcaron en casa y en el trabajo" y agregó "antes conseguir trabajo en un escritorio significaba que si hacías las cosas bien podías ir progresando".

jmiarussi@elfenixdigital.com


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