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31 de mayo de 2020

Notas de opinión

Algunos números de la Provincia que recibió Axel Kicillof

26/03/2020

*** Por Ctador. Sergio Ferraro

La situación económica, social y productiva de la Provincia de Buenos Aires con la que se ha encontrado el Gobernador Axel Kicillof al inicio de la actual gestión es, como ha sido denominado, de tierra arrasada. 

En estas líneas sustentadas con abundantes números se resalta la delicada situación fiscal de la provincia; el abultado endeudamiento; la debacle de la producción industrial, comercial y agropecuaria; las pésimas condiciones de trabajo y empleo; los faltantes e insuficiencias en materia de infraestructura y transporte y la imposibilidad de nuestros comprovincianos de hacer frente a los pagos de las tarifas energéticas.

Se trata de comunicar la línea de base a partir de la cual Axel Kicillof y su equipo comenzó a trabajar y desde la cual debería ser evaluada su gestión. 

Durante los últimos cuatro años la provincia de Buenos Aires ha sido gobernada con una mezcla de desidia, blindaje mediático y marketing político. Los resultados están a la vista.

Los números que presentamos a continuación lo demuestran cabalmente.

PBI nacional:

En el período que va del 2015 al 2019, el Producto Bruto Interno de Argentina registró una caída de 4,2%. 

En 3 de los 4 años analizados presentó una variación interanual negativa; solo en 2017 creció (2,7%), en los otros 3 años cayó: en 2016 (- 2,1%); en 2018 (-2,5%) y en 2019 (-2,3%).

A excepción del sector servicios, que alcanzó un alza del 3%, el resto de los sectores económicos presentaron fuertes retracciones (oscilando entre el 3% y el 14%).

La industria y el comercio fueron los sectores con mayores caídas, del 14% y 13% respectivamente;  la construcción cayó un 5% y el sector primario también cayó, pero un 3%.

PBG provincial:

En la provincia de Buenos Aires la contracción económica acumulada en el período fue aún más pronunciada que en el PBI nacional: el Producto Bruto Geográfico cayó un 5,1%. 

Al igual que a nivel nacional, la actividad en la PBA cayó en 3 de los últimos 4 años. Solo creció en 2017 (2,2%); en los otros 3 años cayó: en 2016 (-2,4%); en 2018 (-3,8%) y en 2019 fue del (-1,1%), cerrando el segundo año consecutivo en baja, lo que no sucedía desde el año 2001- 2002. 

Industria:

Para la industria, las consecuencias del programa neoliberal fueron aún peores. 

En la comparación entre los primeros diez meses de 2015 y 2019, la actividad industrial bonaerense se contrajo un 10,8%. 

Esta situación es generalizada a todos los sectores industriales, excepto Refinación de petróleo. 

Los más afectados fueron Textiles (-38,2%), Tabaco (-33,8%), Papel y cartón (-22,4%) y Caucho y Plástico (-16,7%). 

Un verdadero industricidio.

Empleo:

El impacto en el empleo fue particularmente alarmante. 

En el período 2015-2019 se perdieron 64.400 puestos de trabajo privados registrados en la provincia, se pasó de 2.040.000 trabajadores en 2015 a 1.975.600 trabajadores en 2019.

La situación de las PyMEs se profundizó en la industria y el comercio.

Las PyMes industriales pasaron de tener 327.700 trabajadores en 2015 a 285.500 trabajadores en 2019, perdiendo 42.200 trabajadores (13%).

Las PyMes comerciales pasaron de tener 311.600 trabajadores en 2015 a 292.300 trabajadores en 2019, perdiendo 19.300 trabajadores (6 %).

Poder adquisitivo de los trabajadores:

En el período que va del tercer trimestre de 2015 al último trimestre de 2019, el poder adquisitivo de los asalariados privados registrados en el Gran Buenos Aires disminuyó más del 15% mientras que en el resto de la provincia se observó una caída de un 12,7%. 

La pérdida fue aún mayor que la registrada a nivel país para ese mismo período (-13,4%).

Indicadores sociales, pobreza e indigencia:

Como no podía ser de otra manera, los indicadores sociales actuales son pavorosos. 

Según datos del INDEC, el 38,4% de los bonaerenses están por debajo de la línea de pobreza, concentrando la provincia el 55% del total de la población del país en esa condición (primer semestre de 2019). 

Asimismo, 1.249.923 bonaerenses se encuentran bajo la línea de indigencia, lo que representa un 8,7% del total. Así, el 59% de los hogares del país en esa condición se encuentran en la PBA.

Ese marco de deterioro social fue la consecuencia de una política económica deliberada y permanente durante los últimos 4 años (salarios a la baja, tasas de interés altas, apertura importadora, desregulación de los mercados y ajuste monetario y fiscal) que tuvo un claro acompañamiento en la PBA. 

Ajuste del Gasto:

La gestión pasada implementó un fuerte ajuste del gasto (sobre todo en las partidas de educación, salud y seguridad).

Al comparar la ejecución presupuestaria en términos reales entre 2015 y 2019, el gasto público total disminuyó un 10%. 

Al realizar el análisis por función del gasto, se registran caídas alarmantes: en salud fue del 16%, en educación y cultura 22%, en ciencia y técnica 21%, en vivienda 16%, en deporte y recreación 35%, en turismo 21% y en seguridad 28%, entre otros.

Como contracara, los servicios de la deuda crecieron un 111% y los gastos correspondientes a servicios económicos un 87%. Este último rubro obedece, mayoritariamente, al comportamiento de las funciones de "transporte" y "energía, combustibles y minería", por el traspaso de los subsidios al transporte y el subsidio a la Tarifa Social Eléctrica (TSE) desde la órbita nacional a la provincial, a partir del ejercicio 2019.

Gasto per cápita:

A su vez, el ajuste en términos de gasto per cápita, fue notorio. 

Medido a precios de 2019, la provincia gastaba en 2015 $67.320 por habitante, mientras que en 2019 el gasto fue de $58.339 (-$8.981, que significa un 13% menos).

Recursos propios per cápita:

Por el lado de los recursos también se observa un sendero de deterioro.

Los recursos de origen provincial per cápita a precios de 2019 cayeron $5.904 entre 2015 y 2019 (de $27.034 a $21.130), lo que significa una caída del 21%.

Coparticipación per cápita:

En términos per cápita, la provincia perdió coparticipación en relación a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

En 2015, la PBA recibía $17.604 por coparticipación por habitante (a precios 2019) superando a la CABA que recibía $9.872. 

En 2019, sin embargo, la PBA recibió menos coparticipación que la CABA; la provincia recibió $20.807 (incluyendo el Fondo del Conurbano) por habitante y la CABA $27.524. 

Es decir que, entre 2015 y 2019, las transferencias por coparticipación a la provincia por habitante aumentaron un 18%, mientras que a la CABA aumentaron 179%.

Endeudamiento:

La otra cara del ajuste fue el endeudamiento. La crisis de deuda que vive la provincia fue producto del modelo de valorización financiera y endeudamiento llevado adelante por la gestión del ex Presidente Macri y replicado en la provincia de Buenos Aires por la ex Gobernadora Vidal. 

Entre los datos más ilustrativos se puede destacar que el stock de deuda de la provincia pasó de representar el 50% de los recursos corrientes en 2015, a representar el 74% en 2019. 

A su vez, el peso de la deuda sobre el Producto Bruto de la Provincia creció significativamente, pasando del 5,9% en 2015 al 8,9% en 2019.

En cuanto a su composición, los datos también son alarmantes. La deuda en moneda extranjera pasó de explicar el 57,9% del total en 2015 al 83,7% en 2019. Es decir que, actualmente, solo el 16% de las obligaciones financieras de la provincia son en moneda nacional.

Por otra parte, cabe destacarse que, del total de vencimientos para el periodo 2020-2023, el 76% proviene de deuda contraída en el período 2016-2019. 

En particular, en 2020, los vencimientos correspondientes a deuda tomada entre 2016 y 2019 representan el 67% del total, mientras que para 2023 ascienden al 92% del total.

La expresión del sobre-endeudamiento es el incremento de la presión que las obligaciones de deuda generan sobre el presupuesto provincial. 

Los servicios totales de deuda, que representaron el 12,7% de los recursos en 2015, hoy explican el 19,8%.

La contracara de esta situación fue el ajuste que sufrieron gastos significativos e importantes para la provincia. El endeudamiento, lejos de generar recursos para atender las necesidades de la provincia, generó un fuerte ajuste sobre las cuentas provinciales.

En conclusión, durante la última gestión no sólo no se solucionó ningún problema de carácter estructural, sino que se multiplicaron y profundizaron. 

El Gobernador Kicillof recibió una provincia más pobre, con menos producción, menos empleo, menos inversión en salud, en educación y en seguridad; pero además más endeudada.


*** Contador Municipal de la Municipalidad de Benito Juárez (1998-2003); Secretario de Hacienda de la Municipalidad de Laprida (2007-2011); Jefe de la UDAI de ANSES en Benito Juárez (2011-2016); Subsecretario de Obras Sanitarias de la Municipalidad de Laprida (2016-2018); Subsecretario de Planificación de la Municipalidad de Laprida (2019); Asesor de la Vicepresidencia del Senado de la Provincia de Buenos Aires (desde diciembre de 2019 a la actualidad).


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