17.8 ºC

9 de diciembre de 2018

Deportes

El campo tiene su monumento

16/03/2010

Vista lateral del monolito, que será inaugurado formalmente en los próximos días.

La frase corresponde a Ricardo Di Lello, productor agropecuario juarense e impulsor de la obra que, a poco de inaugurarse formalmente, conmemora los más de 100 días de vigencia del paro agropecuario en 2.008. El monolito ha sido emplazado a un costado de la rotonda que une a las rutas Provincial Nº 86 y Nacional Nº 3, epicentro de los cortes y punto de reunión de los ruralistas durante los días de conflicto.
A menos 100 metros del lugar, ubicada en una platea de 9 por 4 metros que mira hacia la rotonda, se encuentra un playón de piedras blancas sobre el que se eleva el monumento. A su izquierda, visto de frente, se divisa la base del futuro mástil de 9 metros sobre el que flameará la bandera argentina.
Su construcción demandó alrededor de tres meses, y evoca aquellos tiempos que definieron el rumbo político y económico del país hasta el día de hoy. Aunque todavía restan algunos detalles para su terminación, las alegorías que lo conforman definen su sentido: el monolito es un homenaje a los productores autoconvocados y reúne en un único espacio el amor por la tierra y el hombre que la trabaja.
Es tanto el trabajo que allí se ha depositado y tanta la buena predisposición de los involucrados que hasta contará con iluminación artificial.

De habitante a ciudadano
Di Lello subrayó que la iniciativa es una forma de recordar “la gesta de 2.008”, momento en que el productor agropecuario “por primera vez dejó su condición de habitante para pasar a ejercer su ciudadanía”. También mencionó que no fue difícil encontrar la buena predisposición de la gente, empezando por las personas consultadas para ubicar el monolito. Indicó que Raúl Alonso fue una de esas primeras personas consultadas “quien nos ofreció el lugar sin problemas, pero con reservas por las medidas, por lo que hablamos luego con Osvaldo Cortando, quien nos cedió gentilmente este lugar. Osvaldo nos dio absoluta libertad para iniciar la obra, y afortunadamente podemos tener este monumento, con el diseño y la idea de Eugenia, a quien conozco desde hace tiempo”.
A su turno la autora de la obra, Eugenia Máquez, hizo una descripción de los elementos elegidos para la composición del monolito. “Lo que buscamos fueron unas líneas puras y modernas –explicó-, e incluir el campo y la gente, que están dentro de estos tres planos con ángulos, para darle movilidad. Queda en un lugar más destacado la rastra de dientes, que tiene que ver con esta protesta, con esta lucha, y al mismo tiempo se diferencia del significado que tienen las imágenes en los planos”.
Sobre el centro del monolito se ubica un disco metálico en cuya superficie se distinguen varias siluetas humanas. Máquez detalló que se trata de la copia “de una medalla que utilizaba Natalia Ledesma, quien siempre estuvo presente en las protestas, y hace referencia a la gente”.
A todo esto, De Lillo indicó que la iniciativa de levantar el monolito estuvo rodeada “de buenos augurios desde el principio”, vinculando la espontánea adhesión de la gente con el significado que tiene el campo para el país. “Se intenta recordar, nada más –confió-. Todos nos dimos cuenta de la importancia que tenía el campo, que es un factor fundamental. Nosotros trabajamos con la energía solar, con los nutrientes de la tierra. Si no lo trabajamos, eso se pierde para toda la humanidad y para siempre. Esto hay que tenerlo en cuenta cuando se piense en el campo. Producir una hectárea de trigo sigue tardando seis meses entre la siembra y la cosecha, porque no hemos dominado la naturaleza, no hemos dominado el campo”.
Un detalle importante: en el lugar será instalada una urna, que se abrirá dentro de 25 años. En su interior se colocará material gráfico con imágenes alegóricas a la protesta del campo en 2.008, como una forma de preservar estos hechos en la memoria colectiva de Benito Juárez.
jsoliver@elfenixdigital.com

Copyright © 2018 | El Fenix Digital - El diario independiente de la mañana