3.9 ºC

27 de junio de 2019

Locales

Inés del Giorgio: 40 años en el universo de la luz.

07/03/2019

Como muy bien ella misma lo expresa, durante todo este tiempo, la fotografía le permitió entrar a muchos hogares y conocer a varias generaciones de juarenses. Certifico, fervientemente, la anterior afirmación, púes ha retratado gran parte de mi vida y de mi familia, y, aún hoy, lo continúa haciendo. Inés Del Giorgio posee dos pasiones que se relacionan con el mismo fin luminoso: la Fotografía y el Yoga. Así, durante la entrevista, le llegan los recuerdos, que según ella, estaban muy guardados en su mente y que nunca se los contó a nadie.

¿Cómo y cuándo te inicias en este camino de la fotografía?

Me inicié en julio de 1979 pero, en realidad, ya a los 13 años tuve mi primera cámara. Era una cámara pocket, de bolsillo, del tamaño de un celular. A partir de allí, con 14 años, empecé a sacar fotos en la pileta del Club Juarense. Esto fue mucho antes del año "79, entre "73 y el "74. A raíz de esas fotos, que mandaba a revelar a Tandil, ya que era un laboratorio a  color, es que Julio Cesar Díaz me llama. Había visto mis fotos y, cuando él decide abrir su local aquí en el año "79, me contrata.

También recuerdo que, en la escuela primaria, tuve un compañero de la Farmacia Garamendy y, creo que, a través de lo que él hacía, me empezó a gustar la fotografía. Así que tengo sobradas pruebas que de chica me gustaba la fotografía. 

¿Cómo nace esa primera relación con aquella primera cámara?

En mi casa siempre hubo cámara de fotos. Mi papá tenía una camarita de cajón de rollo de 120 y mi mamá tenía de esas otras que eran como las cámaras de hoy pero de plástico, ya que no había de otro tipo en esos tiempos. Ella siempre nos sacaba fotos cuando éramos chicas en blanco y negro. Aún hay fotos en mi casa sacadas por mi mamá. También me recuerdo de ser chica e ir a buscar las fotos reveladas a la farmacia Moreno, que se encontraba en la esquina de Falucho y Libertad. Creo que de eso surge en mí la fotografía. El hecho de ver la imagen plasmada en un papel siempre me gustó. 

¿Cómo te fuiste preparando durante este camino antes de que te llamara Julio César Díaz?

Hice varios cursos de fotografía con la Escuela Sudamericana de Fotografía. En aquel momento era por correo pues no había posibilidades de otra manera. Con los materiales del curso de revelado hice mi propio laboratorio casero, por ejemplo, hice los filtros en una linterna con imán o en la mesada de mi casa, cuando todos se iban a dormir, ponía las cubetas de revelado. También hacia las copias de las fotos, después de revelar, en el tamaño de negativo, ya que, en ese momento, no tenía la ampliadora. Eso me daba una satisfacción muy grande. 

¿Qué significo trabajar junto a Julio César Díaz?

Trabajar junto a Julio César Díaz era conocer y vivir la parte social de lo que se vivió en Juárez en aquellas épocas. Julio no venía toda la semana, así que, todos los cumpleaños, fiestas de jardines o colegios lo cubría yo. Julio, al principio, cubría casamientos, eventos de 15 años y todo lo que fuera del fin de semana. Más allá de esto, Julio fue un gran maestro que daba cursos de iluminación y demás, en Tandil y  siempre estaba invitada. Estuve con él desde el año "79 al "85 y desde el "85 al "92, compramos el comercio, situado en la Av. Otamendi casi Av. Mitre, pero nos permitió mantener su nombre.

¿En qué otros lugares montaste tu estudio?

Un año estuvimos en la calle Las Heras 3, cerca de la Av. Libertad. Estuve cuatro años en "La Casa del Sol", en la Av. Libertad 328, en ese lugar empecé de lleno con el yoga, mi otra pasión, ambas tienen que ver con la luz. Este actual local de la Av. Libertad, entre Mariano Moreno y Suipacha, lo abrí en el año 1996 y hace 23 años que estoy. 

La pregunta a todos fotógrafos: ¿el ojo o la cámara?

El ojo. (Sin dudar). Se puede tener la mejor cámara pero si no sabes lo que tenés que encuadrar o lo que tenés que enfocar, no sirve. Una buena foto se saca con el ojo que ve y con el ojo que no ve, este último es el ángel que todos tenemos. Por ejemplo, una cámara sacando la misma foto a 10cm. de distancia de mi cámara, seguramente las fotos sean distintas. La foto también es el ángel que tenemos y cada uno tiene un ángel distinto. 

¿Lo digital complicó la fotografía o la favoreció?

Diría que la fotografía digital cambió el tema de vivir la fotografía. Estoy viendo que son muy pocos aquellos que almacenan sus recuerdos en un álbum impreso. La gente que saca hoy en día una foto, cree que la tiene pero en realidad lo que tiene, solamente tiene un recuerdo habitual, no existe, aún, a pesar de que ellos creen que sí. Eso no me llena. 

Quizá a nivel planeta, si queremos buscarle algo beneficioso, lo digital está bueno para no tener tantos kilos de papel pero creo que se ha perdido mucho en fotografía con lo digital. 

¿Manejas algún software de edición de fotos?

No. No utilizó ningún programa de edición, lo que sacó es lo que entregó impreso. Para mí, la fotografía, es real, pero entiendo que, comercialmente, dependiendo a qué clase fotografía te dediques, está bueno. Ese tema acá, en el estudio, lo manejan mis hijas. En los eventos que voy a fotografiar entregó la foto lo más genuina posible.

Este año celebrás 40 años dedicada a la fotografía: ¿Qué significa para vos este período de tu vida?

Los 40 años los recibo muy agradecida. Soy una agradecida la fotografía, me permitió vivir y entrar a muchos hogares y, hago hincapié en la palabra "hogar" porque conocía muchísimas familias, podría escribir historias sobre ellas a partir de la fotografía. He logrado conocer a 4 ó 5 generaciones: a la bisabuela, la abuela, a la madre, a la hija, a  la nieta al mismo tiempo. A mí eso me llena el corazón, se lo agradezco la fotografía. También le agradezco a la ciudad de Benito Juárez que me haya permitido ser profeta de mi tierra, tanto en la fotografía como en el yoga, se hincha mi corazón de amor. 

Aunque el Día Internacional de la Mujer debería celebrarse todos y cada uno de los días del año, en este momento les propongo un ejercicio a los estimados lectores para homenajear a la mujer en su día. Seguramente, hubo y hay mujeres en los ámbitos en los que cada uno se mueve, por eso, les propongo hacer un ejercicio de reflexión. Hacer memoria, desde que se tiene uso de razón, y enumerar, en la mente, aquellas mujeres por las cuales se sienta gratitud o que hayan aportado algo positivo a la propia vida. Quién escribe ya lo hizo, y en esta nota, hay una de ellas!

eccobeagadanunzio@elfenixdigital.com


Voto registrado con éxito

Gracias por darnos su opinión

¿Qué te pareció esta noticia?

173 opiniones registradas.

20% Me gusta
14% Me aburre

Copyright © 2019 | El Fenix Digital - El diario independiente de la mañana