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20 de agosto de 2019

Locales

Los Archivos de "El Fénix": Otra vez Circo

05/07/2019

Por Ramiro Álvarez

"¡Qué baratoooooo!". A pesar de que el circo ya se ha ido, la voz metálica del parlante móvil sigue retumbando en las calles de nuestro pueblo. Algún vecino memorioso recordará el avión del Circo Luxor, que también anduvo haciendo de las suyas en las siestas juarenses.

Las antiguas artes del circo aún sobreviven en un mundo tecnologizado, donde el entretenimiento está, para una parte de la población, al alcance de un click o enfundado en el bolsillo. Pero sigue siendo deslumbrante para un niño ver a un payaso hacer piruetas, o a un par de motociclistas temerarios dando vueltas en una bola de hierro sin chocarse.

Claro que los circos que hoy nos visitan distan mucho de los que solían pasar por Juárez hace un buen centenar de años. En aquella época, las proezas físicas cumplían un papel preponderante en la atracción de los números y las compañías de circo funcionaban también como feria de atracciones y elencos teatrales.

El Circo Raffetto

En los albores del siglo pasado, era común que llegaran a Juárez las distintas compañías teatrales y circenses que existían en la época. Como hemos contado anteriormente, el pueblo de Juárez se encontraba dentro del itinerario de muchos artistas que cosechaban aplausos en la Capital. Unas veces llegaban como desconocidos (Gardel), otras ya al final de su carrera (Gabino Ezeiza) y en algunas ocasiones, cuando se encontraban en su esplendor, como es el caso del Circo Raffetto.

El director de esta compañía, Pablo Raffetto, fue un italiano, genovés, conocido como "40 onzas" porque en su juventud había ganado esa cantidad de oro en premio como campeón de lucha romana. Aparentemente los jueces de la contienda no querían declarar al hércules italiano como gran campeón y lo hicieron luchar dos veces. En la pelea final, Raffetto mantuvo a su contrincante francés retenido en el suelo con una "llave" mientras exigía a los jueces su doblemente merecido premio. Finalmente, el público (y sobre todo los apostadores) lo sacaron en andas, festejando su indiscutible victoria.

Raffetto llegó a nuestro país en 1869 y ya habiéndose retirado como luchador consiguió con el tiempo dirigir su propia compañía. Junto a los hermanos Podestá y otros artistas, es considerado uno de las figuras principales del "circo criollo".

El 28 de marzo de 1901, un suelto anunciaba la próxima visita de la fabulosa compañía:

"El miércoles próximo llegará á ésta la compañía ecuestre, gimnástica y acrobática que dirige el popular Raffetto y la cual se encuentra actualmente en Tres Arroyos. Debutará en esta el sábado ó el domingo de pascua y solo dará diez funciones (...)"

La publicidad que empezó a publicarse en las columnas de "El Fénix" por aquellos días, es por demás pintoresca y sumamente descriptiva de las actividades del Circo:

"CIRCO RAFFETTO. Calle Chacabuco, frente a la cancha. Gran Compañía Ecuestre, Gimnástica, Acrobática y de dramas criollos. 30 artistas de ambos sexos y de ambos mundos. 10 caballos enseñados por el arte ecuestre. 3 colecciones de perros sabios bien enseñados. La familia RAFFETTO, la familia VANELLA, la familia SCOTTI, la familia LESTRADES, la familia MONTES y otros artistas más que forman esta gran troupe. Esta compañía no acostumbra a hacer bombo por ser bien recomendada de todo el mundo argentino y del mundo viejo y universo (...)".

Algo interesante que se apunta en las primeras líneas de la publicidad es la ubicación donde se encontraba la carpa del Circo, en calle Chacabuco "frente a la cancha". Es sabido que en la manzana que hoy comprende la Plaza Islas Malvinas (ex Buenos Aires) se encontraba a principios del siglo XX una cancha donde se desarrollaban los "matchs" entre los equipos de "foot-ball". Podríamos situar la carpa del Circo Raffetto en la manzana que forman hoy la Av. J.M. de Rosas y las calles Chacabuco, Maipú y Córdoba.

Se cuenta que Raffetto era una persona muy particular y que su español estaba sazonado con su acento genovés, lo cual despertaba la risa de quien lo escuchara. Aparentemente, había una nube que perseguía a la empresa y cada tanto le traía problemas. De echo una función debió ser suspendida por la lluvia. Un suelto del 4 de abril cuenta sobre "la maldición" y se asoma en sus líneas algo de la personalidad de Raffetto:

"Dice Raffetto que la noche del Sábado de gloria vá á echar la casa por la ventana con motivo del debut de la importante compañía que dirige, salvo causas de fuerza mayor, como por ejemplo, la tormenta de marras, que siempre lo persigue al "joven" Raffetto."

Algunas funciones se realizaban a beneficio de instituciones locales, en nuestro caso fue para la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mútuos, una de las tres sociedades de inmigrantes formadas en Juárez junto a la Italiana y la Española. Nucleaba sobre todo a los franceses, pero también a vecinos de otras nacionalidades. Fue fundada en el año 1882 y su sede se encontraba en la actual Av. Uruguay, aproximadamente a la altura de la pileta del Club Alumni.

"El señor Raffetto ha preparado por esta especial función, uno de los mejores programas de la temporada, en que los artistas ejecutarán ejercicios que quedan reservados para los días de beneficios. La representación dará término con el chistoso sainete de sorprendente efecto, y de risa, titulado: Un nuevo modo de arreglar cuentas. Los acreedores burlados." (18/4/1901)

Pero así como los circos arriban a los pueblos trayendo sus curiosidades, su algarabía y sus risas, también deben seguir su camino, pues en definitiva en eso se ganan la vida. Así despedían las columnas del Fénix al hoy legendario Circo de Pablo Raffetto:

"Muy concurrida fue la función que tuvo lugar la noche del domingo ppdo., á beneficio de la Sociedad Cosmopolita de S. M. La compañía dió el lúnes la función de despedida, partiendo el martes para el Tandil." (25/4/1901).


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