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16 de septiembre de 2019

Locales

Cuando lo conocido y experimentado, aún, genera dificultad (segunda parte)

16/07/2019

En la segunda parte de la nota continuamos hablando sobre las segundas lactancias, donde también pueden presentarse dificultades; seguimos por el puerperio y lo fundamental que es sentirse y estar acompañada cuando maternamos.

Es importante reiterar que las tomas las regule el bebé y las mamás, olvidemos el reloj.  La leche materna es un tejido vivo y su composición, como hemos mencionado, va modificando, siendo diferente la leche del principio, la de la mitady final de la toma.  Se pueden observar fracciones en la composición de la leche materna que también le dará un color específico a cada momento  y también la apariencia de la leche extraída va a ir variando a medida que avanza la extracción. Hay 3 fracciones en la leche humana*: la fracción hidrosoluble, es la que predomina al comienzo de la toma. Tiene un alto contenido de agua y está constituida por vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas, enzimas, hormonas, inmunoglobulinas, lactoferrina, interferón, fracciones C3 y C4 del complemento, lisozima, factor bífido y lactoperoxidasa, teniendo una apariencia acuosa; la fracción suspensión,está constituida principalmente por caseínas, calcio y fósforo. Es de color blanco opaco; y lafracción emulsión, aparece al final de la mamada y presenta un aumento de los constituyentes liposolubles. Se concentran los aceites, las grasas, los ácidos grasos libres, las vitaminas y demás componentes liposolubles, tiene un color amarillento. La primera fase de la toma cumple con la función de calmar la sed del bebé y aportar complementos antiinfecciosos y la última fase es muy importante para sumarle valor energético a la toma, ya que posee un alto contenido de grasa.

En cuanto al mito: no tuve leche, es primordial saber que todas las mamás producimos leche de calidad, siempre, y será la mejor para tu bebé y suficiente. Hace tiempo que la evidencia científica demostró que el estado nutricional de la mujer que amamanta no afecta para nada a la lactancia, porque la naturaleza es sabia y siempre privilegia al que más lo necesita: el bebé. Por supuesto que llevar adelante una alimentación saludable conviene por tu bienestar, como el de todos: si comemos bien, tomamos agua, nos cuidamos; pero nada de esto tiene que ver con la cantidad, ni la calidad de leche que produzcas. La cantidad de leche también la regulara el bebé y es una ecuación muy simple: a más succión, más producción de leche materna. La lactancia debe ser siempre, a demanda.

Al hablar de los sentimientos que le genera amamantar, Flavia me cuenta: "Voy a empezar por Julia, con ella sentí que lo logre. Con Lisandro fue distinto porque era algo nuevo, fue fácil, con ella al ser más difícil fue un desafío, me ponen esta barrera la cruzo, no importa, me ponen esta otra no importa la cruzo, de sentir que los tenia a los dos, ella en la teta y Lisandro al lado mío y poder sonreír.  Sentía que estaba mal pero porque no podía y ella lloraba y yo pensaba algo tengo que hacer, y pensar que paso lo más complicado y que la estoy alimentando yo, que somos una.  El desafío fue más grande con ella, que yo creí que iba a ser mucho más fácil como lo fue con Lisandro pero te das cuenta que no, los embarazos son distintos, ellos son distintos, el tiempo después es distinto, todo es diferente.  Y con Lisandro fue increíble, le daba la teta en cualquier lado, que lo alimentas ahí, donde vos queres, a la hora que queres. Para mi es todo, es tuyo y es de ellos, sale de mí y es mi responsabilidad hacerlo y hacerlo bien por eso con ella fue más difícil. Y lo hago yo,  por eso mamá es mamá, le transmito todo ahí".

Le pregunte qué le diría a una mamá que quiere amamantar y  tiene el deseo de hacerlo y Flavia con una sonrisa me dijo: "Primero que está en la decisión de cada una y esto de que es lo mejor, tal vez no es para todos y hay que entender. Doy fe de que se puede más  allá de las dificultades que se presentan, es maravilloso.  Hoy con Lisandro siento que estaba desinformada porque cuando no quiso más la teta pensé y bueno no quiso más, lo quería poner, cerraba la boca y desistí enseguida.  Si yo hubiese tenido información o el acompañamiento, hoy capaz que le estaría dando la teta, porque nunca quise dejar de darle, yo sé que con Julia voy a poder darle más tiempo, proponértelo y disfrutarlo, que sea un disfrute". 

Luego de la lactancia pasamos al puerperio, vinculación inevitable. Este proceso que transcurre en la vida de todas las mujeres al convertirnos en madres, que es lento y gradual, donde vienen las transformaciones, el redescubrimiento, se asume una nueva identidad y llegan los múltiples aprendizajes. Este periodo que  además coincide con la vinculación mama-bebé, donde tenemos tristezas sin motivo aparente, estamos más sensibles, nos inundan los sentimientos de soledad, eternidad, la falta de descanso, el sueño interrumpido y  también la perdida de marcos referenciales. Flavia está transitando el segundo puerperio, donde tiene que entrar y salir de esté, porque también esta Lisandro que la espera, la busca y la necesita.

 "Todo es distinto hasta como me siento, con Lisandro sentí que me recupere enseguida, con ella hoy día siento que todavía tengo una tristeza que no sé de donde viene, los primeros días fueron de mucha angustia y me preguntaba ¿porque lloro?, más allá de que me dolían las tetas, me decía no puedo llorar por todo. Yo creí que no me iba a pasar porque con Lisandro no me paso", me cuenta.  La maternidad es una crisis vital evolutiva, Flavia lo transita así como muchas mamás, es una nueva identidad. El puerperio no son solo 40 días, esto nos pasa a todas las mujeres que nos transformamos en madres, al principio estamos mucho tiempo con nuestros bebés, dando la teta a demanda, incontables veces  y la maternidad entorno a las representaciones socialesnada tienen que ver con la realidad. 

"El apoyo es lo fundamental, sentirse acompañada por alguien que te de buenos consejos, desde un buen lugar. Es re importante, los consejos desde el lugar de la empatía y el pensar en lo que a vos en su momento te hizo bien. Yo tuve apoyo, mi marido, mis viejos acompañándome, a cocinarme, a traerme, a llevarme, a estar con Lisandro.Con Julia me desborde, que con Lisandro no llore de otra manera que no fue de emoción, nunca llore de angustia o de no saber qué hacer, era terrible, pero bueno ya está, paso. Flavia se lo permitió y habilito su angustia, le dio lugar. No poder con todo está bien y el criar y acompañar por más deseada que sea la maternidad, trae crisis, momentos hermosos y también días complicados, tormentosos, donde siempre llega la calma y volvemos a sonreír.

A Flavia tuve la fortuna de conocerla en profundidad cuando ambas estábamos embarazadas y ahí se construyó nuestra amistad, donde compartimos vivencias, temas nuestros que nunca llegamos a terminar de hablar y mates entre juegos y caballos y caminamos juntas el dar la teta, donde nos acompañamos mutuamente, siempre.

*Ministerio de Salud de la Nación. (2015). Curso Básico de Lactancia Materna. Módulo 2. Aspectos nutricionales de la lactancia materna

Julieta Corridor- julietacorridor@gmail.com




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