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22 de octubre de 2020

Locales

Sara con 73 años está empezando secundario: Un ejemplo!

25/09/2020

Nuestra ciudad tiene muchas cosas positivas en su vida diaria y entre su gente. Algunas trascienden, otras permanecen entre cuatro paredes. La historia de Sara Tobar, con 73 años es un ejemplo de vida para jóvenes y adultos que no han terminado la escuela primaria. Duele tanta deserción escolar y muchas veces es por el desconocimiento de ofertas educativas. Las que tuvo Sara a su alcance las aprovechó y ahí está "entre cuadernos, lápices y fotocopias".

Sus comienzos

Nota realizada con la ayuda de su hijo Daniel, porque no maneja muy bien la tecnología, pero ojo... se defiende muy bien frente a los adelantos.

Nos contó que "la escuela primaria hice un poco en la Escuela 1, otro poco en la Escuela 7 de Barrio Molino y terminé en la Escuela de adultos, cursando en la Escuela 3. La maestra fue Cristina Cristeche y la Directora Mónica Esperón".

Sara dice "ahí terminamos con mi marido. Me fueron acompañando, terminamos. Me acuerdo que cuando faltaba y venia la inspectora, la señorita corría buscarlo para tener el número de adultos necesario. Era una persona muy especial", recuerda.

Cuando quisimos saber de su interés por hacer secundaria nos respondió: "porque siempre tuve la idea de que algún día terminaría primaria y luego quería seguir el secundario. A mí me gusta pero no se podía, tenía que trabajar. Así que no podía estudiar", se lamenta.

Y nos sigue contando que "pasó el tiempo y llegó el momento. Hoy me siento feliz al lado de mis hijos. Ellos me ayudan para poder seguir adelante", destaca.

Y también se excusa, aunque no le creemos, nos dice "bueno, mucha mente para estudiar no tengo, pero Dios me va a ayudar a seguir y a poder completar los estudios".

"Me asusta lo virtual", dice

Cuando quisimos saber cómo se lleva con la tecnología, teniendo en cuenta que por la situación de pandemia, es un gran beneficio para poder estudiar sin exponerse a riesgos de contagio. Sara explica que se siente "un poco asustada. Tengo un poco de miedo. No es lo mismo estar con la maestra adelante, que con esto", señala y explica "no me puedo guiar con esto, pero de una manera u otra voy a seguir. Empecé y voy a seguir eh, no sé cómo voy a seguir, pero voy a seguir si Dios quiere", insiste.

"Así, en algún momento podré decir bueno, tengo el título de algo. Porque hasta hoy no tengo título de nada" y minimizando el título más importante que le ha dado la vida, dice "solo tengo el título de madre".

Título "revalidado"

A propósito de "ese título", Sara, que es geminiana, nacida el 25 de Mayo, "se recibió de madre" y "revalidó el título 6 veces más". Es madre de Miguel (fallecido), Ariel, Daniel, Elizabeth, Ana, Marcelo y Pablo. También tiene 17 nietos.

Nos cuenta un poco acerca de su pasado estudiantil

"Comencé en la escuela 5 de Bunge, a los 5 años. Era una linda escuela. Tengo muchos recuerdos, muy lindos, porque a pesar de que era muy humilde, mi mamá podía mandarme a la escuela hasta que nos vinimos a la ciudad", nos cuenta.

"Acá me acuerdo que vivía en el Barrio Chino y cruzaba la estación con mi cartera arrastrándola arriba en el andén, jugando. Era despistada, jugando, iba con la cartera hecha "bolsa". Cuando volvía a mi casa, bueno ya saben cómo eran los de antes, iba a ver pero bueno, entre humilde que era, igual me mandó a la escuela".

"Tenía mucha limpieza y bueno así nos enseñó. Y así me fui golpeando de un lado a otro", dice Sara, viajando a su pasado y también, sin que preguntemos más, nos aclara "hay cosas que no quisiera contarles".

"Así me hice grande, hasta que me empezó a mandar a trabajar de doméstica. Iba a la escuela, pero el dinero que llevaba se lo daba a ella, porque se necesitaba y así fue hasta que dejé la escuela", expresó y duda al continuar su relato. "No sé si era en 5to, me parece que mi patrona no me dejaba ir y tenía la escuela en la esquina", se lamentó.

Su nueva vida: casada y de portera

"Después ya me casé. Era muy joven. Y tuve hijos, y con hijos las cosas son distintas. Eso fue pasando hasta que Dios me premio con un trabajo. Empecé a trabajar en una escuela de portera. Luego seguí como cocinera", recuerda.

"Hoy tengo una jubilación".

Retomando charla sobre su estudio

Cómo surgió la idea del secundario? "Me enteré por qué mi hijo es presidente del Barrio (Daniel Valenzuela, Presidente Comisión Vecinal de Villa Riel) y me dijo si quería anotarme. Yo tenía un deseo. Después empezó la pandemia y ya me desmoralicé, pero aquí estamos de vuelta", dijo.

"La profesora me empezó a mandar si iba a seguir y bueno, le dije que sí" y vuelve el fantasma de la tecnología y Sara dice "pero ya te digo, virtualmente no me hallo. Tal vez con fotocopias y todo eso pueda seguir y si no haré hasta donde pueda".

Cuando niña seguramente algún sueño o deseo para cuando adulta. Y dice "la verdad que en ese tiempo no sé si había forma de pensar en el mañana. Nos sucedieron muchas cosas, entonces como que primero bajé, después tuve que seguir adelante, pero ahora me cuesta y me va a costar, porque me olvidé de muchas cosas", señala.

Aclara que "leer, sé leer. Escribir también, todo, pero hay cosas que no voy a poder. No puedo recordar historia. Me gusta mucho y si a mí me preguntan cosas de San Martín, por ejemplo, del año, de todo eso. Yo sé, pero ahora no es lo mismo y pensar que soy grande, que puedo hacer algunas cosas. Pero vamos salir adelante", dijo.

Así terminamos la charla con Sara, quien dice estar grande, pero se la ve con mucha energía positiva, muchas ganas de progresar y lograr muy pronto su título secundario. Si querer es poder, Sara podrá!!

jcantero@elfenixdigital.com

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