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22 de octubre de 2020

Deportes

Simplemente Carlitos Rodríguez: "El Fútbol fue y será siempre mi gran pasión"

24/09/2020

Sin dudas que si uno repasa la historia de Juan Carlos Rodríguez, para todos simplemente Carlitos, no hay muchas opciones más que hablar de fútbol. Es más eso fue lo que me llevó hasta su casa para charlar con una persona que destila fútbol y al cual muchos le debemos agradecer haber sido una parte de esa historia. En lo personal fue uno de mis técnicos, además tuve la suerte de trabajar juntos en EMFI y en una selección juvenil de la Liga Juarense, gratísimos momentos.

Algunos podrán decir que también fue un gran jugador de Billar, no caben dudas, un aficionado a las bochas o alguien que pasó por la cantina de varios clubes, sin embargo como bien lo dice "El fútbol fue y será siempre mi gran pasión".

Fueron casi dos horas de charla que intentamos resumir, trabajo nada fácil, donde repasamos sus comienzos como futbolista, la carrera como entrenador de esos que aman el potrero y la vereda, de su colaboración en la Liga Juarense de Fútbol, en fin estaba donde lo necesitaban.

Si hay algo que me impresionó tanto como su historia, es su memoria, terrible.

El hincha Diablo

Lo primero que vimos al entrar a su casa era un cuadro de Bochini con Bertoni, por lo que la charla nos llevó a esos lados, precisamente fue un vecino quién lo hizo hincha de Independiente y que le ganó la pulseada a quién pretendía hacerlo de San Lorenzo. Igual admiraba a varios clubes, por lo bien que jugaban muchos equipos, entre ellos Racing que era lo opuesto.

De tanto barajar nombres y fechas, reviviendo los mejores momentos del Rojo, no quedaba otra que llegar a Bochini, sobre quién decía. "Era un fenómeno al cual no lo tuvieron en cuenta como lo podrán haber tenido, por ejemplo en el 78 podría haber estado en el Mundial, lo dejaron afuera a Maradona también ese año, no sé. Tuve la suerte de tratarlo porque andaba de novio acá y venía a cada rato, compartíamos asado y charlas. Siempre hablaba bien de Pernía, con quién también nos hicimos amigos jugando al Billar en Tandil, todo lo contrario de Passarella que era muy mal intencionado decía el Bocha.

Para mí era un genio, con la pelota uno de los mejores asistidores que he visto en el mundo, meter un pase en lugares donde era imposible, donde venía Independiente lo iba a ver. También tuve la suerte de conocerlo a Pastoriza, un día fui a verlo para recomendarle a Barberón que estaba jugando acá en la zona y andaba bien, al mes Barberón estaba jugando en Independiente no sé si habrá sido por mí o que pero jugó en Independiente".

Nos fuimos acomodando, ya estaba armada la cosa y Carlitos iba como quién dice entrando en calor, por supuesto la pandemia nos privaba del mate pero no faltará otra ocasión

Las épocas de futbolista

Ahora si lo que más nos importa, el fútbol en su vida, que si bien y como todos sabemos es hincha de Juarense donde pasó gran parte de su vida, empezó jugando en Ferroviarios y terminó en Alumni por esas cosas del destino.

"Los primeros años cuando empecé a jugar al fútbol, que era mi pasión, empecé en Ferro porque vivía en la misma manzana del Club y ahí también desde los 10 años ya jugaba al billar. Empecé en la quinta y después jugué en cuarta, siempre pateaba fuerte. Recuerdo que hacía goles casi de media cancha, jugaba de 2.

Ya a fines de 51 o 52 me vieron de Juarense, no me quería ir por nada, pero eran todos amigos míos, Poli Campos, Germán Herrera, esos fueron los que me convencieron. Después vinieron a verme de la comisión, me querían conseguir trabajo, regalar pilchas, jodieron tanto hasta que me convencieron y junto conmigo de la cuarta de Ferro se pasaron Saracho Barnetche, Mario Charrúa y Rulo Marini, después para pasar por Ferro tenía que cambiar de ruta, me gritaban de todo. Yo en ese momento lo quería más a Ferro que tenía el ídolo máximo para mí, que era Manceda, nunca vi una cosa igual, era el rey de los arqueros, yo era chico pero me acuerdo.

Cuando pasé para Juarense hice todas las divisiones inferiores ahí hasta llegar a primera, llegué a quererlo a Juarense hasta que me hice hincha, pero siempre llevo en el rinconcito a Ferro. Ferro es donde yo largué y no me olvidó más.

Después de Juarense me fui a Puente Alsina, jugué dos años, anduve bastante bien ahí, me hice muchos amigos. Tenía buenos compañeros, Pepucho Chazarreta, Domingo, Guerra, Tuchi Perna, Toto Ferraro, Domínguez, en fin la pase bien en Puente.

Cuando fui a la colimba en Tandil jugué un año en la B los sábados pero los domingos me venía a Vela a jugar y estuve 3 años en Juventud que tenía la sede donde hoy es Social. Ahí en una vitrina hay todavía una foto mía, el equipo que ganamos un campeonato de punta a punta en el fútbol Agrario, jugaba Mario Videla también de acá.

Luego vine a Juárez otra vez, me instalé con la cantina en el Club Juventud y jugué de Juventud como 4 años del 60' para arriba, éramos todos amigos. Nosotros lo volvimos a recomponer a Juventud, había desaparecido, compramos la esquina donde hoy está el Museo de los autos.

El último año, ya tenía edad casi para dejar, me fui a Alumni a jugar, aunque te parezca mentira yo termine la carrera ahí, nos trataron muy bien. Alumni había dejado el fútbol hacía como tres o cuatro años y nosotros colaboramos para que hiciera fútbol de vuelta. También ahí jugué las bochas con Pichín Bianchi, Santos Martínez, Trujillo, Juan Del Giorgio, Chulengo Martínez, el viejito Rodríguez. Sin ser de Alumni era como él que les manejaba esas cosas".

La Dirección Técnica se veía venir

Terminada la labor como futbolista pasando por varios clubes, la Dirección Técnica estaba al caer para alguien que amaba tanto este deporte, los comienzos como a muchos los obligaba también a actuar de preparadores físicos.

"Estaba en la cantina de Alumni cuando empecé a ser técnico, me acuerdo que en una oportunidad me dieron la Selección de Juárez y al juvenil ya lo había agarrado, entonces a Juarense le vino bien, me dio todas las divisiones para dirigir, administración total de la cantina, intendente del club, la pileta, prácticamente me dieron Juarense para hacer y deshacer. Ahí empecé y agarré una racha buena de andar bien con el fútbol.

Cuando dejé Juarense me vieron de Argentino, en principio no quería porque no quería entrar a la cancha y enfrentarme con Juarense porque me había echo popular ahí, me quería la gente de Juarense. Un día pensé que esto podía ser una buena prueba, porque me había cansado de ganar campeonatos con Juarense, pero ahí tenía todo, era una ventaja tremenda con el resto. Todo lo que hacían ellos era a pulmón y a mí me daban todo, los jugadores tenían todas las comodidades.

Agarre Argentino buscando jugadores libres, sin sacarle nada a nadie, entrenábamos adonde hoy está la Peña Boquense, era un lugar chiquito, no había nada ahí. Ese año simbólicamente ganamos el campeonato porque le ganamos a todos, empatamos creo que con Ferro o Moreno, después le ganamos a Alumni, a Villa Lumieri y Juarense. Era todos contra todos, pero justo venía un aniversario importante de Juárez e inventaron una final con Villa Lumieri que había salido segundo a dos puntos. Se jugaba el 31 de octubre y yo ya no estaba, se desparramó el equipo y Villa Lumieri ganó y salió campeón. Logré formar un equipo con todos chicos de acá, tenía un equipo de jerarquía.

En Argentino me habían encargado que llevará los jugadores al club porque no iban, algunos ni conocían. Inventé una comida por mes y la plata que se juntaba era para ellos, los jugadores, pero resulta que el club anduvo mal en una época y los jugadores le dieron la plata para pagar el alquiler. Conseguían todo ellos, yo les cocinaba, y después también servían y limpiaban, aparte se sumó otro tipo de gente ya que había espectáculos que traía Cultura y Argentino llevó mucha gente de esa forma.

Después no agarré más fútbol, no porque no me guste, actualmente hay veces que me dan unas ganas de agarrar pero no quiero ir para no tentarme".

En la Liga Juarense de Fútbol

Parecía que todo acababa ahí, sin embargo su experiencia en este deporte lo llevó a colaborar con la Liga Juarense, eran épocas donde presidia el siempre recordado Oscar Arena, y donde Carlitos se seguía sintiendo todavía útil en el fútbol.

"Fui también miembro de la Liga, estuve varios años con Arena y Marino, colaboré mucho con ellos, terminé en el Tribunal de Penas, me sabía casi todo el reglamento. Era muy elástico con las penas, no era bravo, aparte yo iba a la cancha, era como un veedor. El reglamento principal era bravo, pero yo analizaba el campeonato de acá que era corto y había que ser un poco flexible sino lo arruinas al jugador. De ahí también me hice querer porque no era salvaje para poner las penas, siempre trataba de ser justo, me despojaba de cualquier camiseta".

La visita de Argentinos Juniors

Queda todavía algo más jugoso como fue la llegada de Argentinos Juniors, con estadio repleto y la presencia de jugadores que después salieron campeones mundiales. Esa es una historia que dejamos para mañana, digna de seguir de cerca donde Carlitos y el recordado Horacio García Galain se pusieron como quién dice el equipo al hombro para una empresa sumamente arriesgada pero que dio muchísimos frutos al Club Juarense.

marguello@elfenixdigital.com


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