13.4 ºC

12 de diciembre de 2017

Notas de opinión

Tango: Historia, autores, intérpretes... La transformación musical

04/05/2017

Por Abel Raúl Duarte* En los años 20 con el crecimiento y la aceptación social del tango se multiplican las orquestas y aparecen algunos nombres que cambiarán la historia de la música de Buenos Aires. Entre ellos Julio De cCaro y Osvaldo Fresedo. Es una época de eclosión de novedades, como un paralelo de lo que ocurre en el jazz con Ellington, Beiderbeke, Amstrong, Morton, aunque el jazz de sigue improvisando. En el tango la melodía y los arreglos toman un papel protagónico. En las orquestas comienzan a lucirse los solistas, como Francisco de Caro en el piano de la orquesta de Julio de

En los años 20 con el crecimiento y la aceptación social del tango se multiplican las orquestas y aparecen algunos nombres que cambiarán la historia de la música de Buenos Aires. Entre ellos Julio De cCaro y Osvaldo Fresedo. Es una época de eclosión de novedades, como un paralelo de lo  que ocurre en el jazz con Ellington, Beiderbeke, Amstrong, Morton, aunque el jazz de sigue improvisando. En el tango la melodía y los arreglos toman un papel protagónico. En las orquestas comienzan a lucirse los solistas, como Francisco de Caro en el piano de la orquesta de Julio de Caro. Este nace en Buenos Aires en 1899 hijo de un profesor del Conservatorio de Milán que se trasladaba a la Argentina y pone su propia Academia. Julio estudia violín y muy joven es profesor. Cuando su padre se entera que toca en la orquesta de tango Eduardo Arolas, lo echa de la casa.


Para esa época no solo el tango ha cambiado: Buenos Aires ha crecido y el mundo se ha transformado. En Argentina, el presidente es Marcelo T. de Alvear,  radical no yrigoyenista. En Italia gobierna el fascismo de Benito Mussolini. Los porteños van al cine a ver Carlitos Chaplin y a la sensual Theda Bara; las mujeres se enamoran de Rodolfo Valentino. Borges publica sus primeros libros. Comienza la radiotelefonía.


Por años la formación de la orquesta típica será de seis integrantes: dos violines, dos bandoneones, un piano y un contrabajo, hasta llegar a los once ejecutantes habituales a partir de los años 40.

Todo Buenos Aires baila un tango más lento, casi caminando, que se adapta a su ritmo melódico y arrastrado. Se toca un tango innovador y de salón. Ya nadie lo cuestiona. Ha entrado en todos los hogares de la clase media que consumen discos y partituras de piano. Sus intérpretes se popularizan a través de la radio, que se difunde masivamente. Surgen además docenas de orquestas para actuar en los cafés del centro, en los bailes, en la radio y para grabar los miles de discos que entusiasman a los porteños. Todas las semanas se estrena algún tango y aparecen nuevos intérpretes. Y hablando de intérpretes? Osvaldo Fresedo nace en Buenos Aires en 1897, recibe clases de piano de su madre y luego pasa por varios conservatorios. Debuta a los 15 años con un trío y pronto comienza a tocar en cabarets. Viaja a Estados Unidos, donde recibe fuerte influencia del jazz. Se mantiene en la vanguardia a lo largo del tiempo e introduce nuevos instrumentos en la orquesta: arpa, vibrafón y batería. Entre los grandes directores y compositores de la época no se pueden olvidar a Francisco Canaro ("Sentimiento gaucho", "Charamusca" "La última copa"); dice Canaro "mi primer violín me lo hice con una lata de aceite", a Juan de Dios Filiberto ("Caminito" "El Pañuelito" "Quejas de bandoneón", "Malevaje").  Y tantos otros cuyas orquestas son muy populares por mucho tiempo. Mientras el tango continúa triunfante, Ricardo Guiraldes publica "Don Segundo Sombra", Primer libro de Raúl González Tuñón "El violín del diablo", en 1928 reelección de Yrigoyen que triunfa por un amplísimo margen de sufragios, en 1926 se estrena "El ciruja" la mejor letra lunfarda. Su autor Alfredo Marino, Sofía Bozán estrena "Yira? yira" de Enrique Santos Discépolo?

Aunque comienzan a edificarse algunos edificios de varios pisos, la ciudad de Buenos Aires todavía es baja y en los barrios perduran los patios con malvones, las puertas de hierro, a veces un aljibe. Alejándose del centro proliferan los baldíos. En esa ciudad, con las higueras y tapias ocurren las historias de los tangos. Y comienzan a escribir algunos de los mayores poetas del tango. Pero esa es otra historia?


*Docente

Licenciado en Cs. de la Educación 

Profesor en Cs. de la Educación


¿Qué te pareció esta noticia?

105 opiniones registradas.

16% Me gusta
18% Me aburre

Copyright © 2017 | El Fenix Digital - El diario independiente de la mañana