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23 de septiembre de 2020

Locales

Yamila y un caso conmovedor- 34 años de búsqueda con final feliz

05/12/2019

Esta historia comenzó hace mucho tiempo con preguntas y dudas de una niña que lejos de recibir respuestas convincentes fueron generando mayores interrogantes. Algunos directamente quedaron sin respuestas. Estas se hallaron a casi 243 kms de donde brotaban curiosidades como agua de manantial. Compartimos esta historia de vida que protagonizan Yamila (hija) y Dora (mamá).

Esta nota, sin dudas, sale de lo común. Es especial y eso hace que las preguntas surjan con mucho tacto para no incomodar. Puede suceder que al final de todo queden algunas preguntas sin respuestas para el lector, pero seguramente están relacionadas con la intimidad de una familia, De Yamila o de Dora.

Comienzos

Como dijimos antes, las primeras dudas sobre la familia le surgieron a Yamila en la ciudad de Mar del Plata. En diálogos con su familia, por cosas que se van cruzando en la vida de todo niño, fueron apareciendo interrogantes que supo perseguir y por sobre todo obtener lo que deseaba: llegar a la verdad y al conocimiento de su verdadera familia.

Dijo Yamila "en realidad cuando yo llegué sabía que mis papás no eran mis papás y después en este recorrido de treinta y cuatro años, muchas cuestiones que no se le daba respuesta. Eso hizo que juntara más preguntas que respuestas", señaló.

"El 19 de septiembre de este año inicié una búsqueda en las redes sociales, con la ayuda de mi hija y con fotos. Tenía datos, después fui obteniendo contactos con gente que va surgiendo, con conocimiento de la historia. Algunos datos no servían, otros si y así logré llegar", relata con ojos brillantes y con voz que se pierde por la emoción. 

Con respecto a las emociones que se van sucediendo en sus distintos estados mientras se transita el camino de búsqueda Yamila asiente y recuerda que "uno va pasando por esos momentos. Tan intenso todo. Se cerraba una puerta y yo volvía a abrir otra. Cada vez se abría una nueva posibilidad con una foto, con un dato, con un nombre, nuevamente a preparar mis emociones".

Siempre en positivo estaba. Iniciaba la exploración de una nueva posibilidad y me motivaba. "Cada vez que recibía un dato era como lograr más preguntas. También me encontraba con gente que había pasado por la misma situación y me orientaba. Me sugerían publicaciones en las redes. Ándate a "Facebook", hace esto o aquello. Algunas personas me decían "a mí me pasa lo mismo. Fuerza, adelante" y bueno, eso te va dando, justamente, mucha fortaleza".

Le consultamos acerca de su gran duda: ¿mis padres, son mis padres? ¿Qué guio a Yamila a preguntarlo?

Sin dudar señala "no sé si puedo dar respuesta a eso porque es algo interno. Yo siempre supe, no puedo decirlo cómo, hasta no tenerlo claro dentro mío, pero cuando empecé a preguntar era todo no o llorar", nos cuenta y luego agrega que "les decía no esto no es así. Sucedía la misma negación y llorar. Me dicen que mi papá no era mi papá que ella sí era mi mamá y eso me dolió. Me dolió porque yo internamente sabía que ellos no eran". 

En otro momento de su relato, sobre las respuestas que recibía, recuerda que dijo "si me vas a decir algo no me mientas. No me digas mentiras. Prefiero que no quieras hablar. No me interesa".

Luego Yamila dice que "cuando tengo mi hija, había más preguntas. Ella quería saber cosas que yo no tenía respuestas. Cómo iba a darle respuesta a algo que yo aún no conocía". 

Cuando quisimos saber sobre sus padres adoptivos señaló: "ellos fallecieron los dos. Uno en 2010 y otro en 2013. Yo creo que esa negación llevó también a profundizar la búsqueda de algo que tenía en mi cabeza. Dije voy a buscar la verdad. Yo sabía que no era legal lo que había sucedido". 

Yamila en su búsqueda de la verdad y de su familia de origen, también analizaba cada paso a dar para evitar dañar sentimientos en su familia adoptiva. "Esto implicaba que ellos iban a estar comprometidos con eso y era como ser desagradecida con alguien que dentro de sus posibilidades trato de darme lo que pudo o lo que quiso".

"Hay más integrantes de la familia. Después vinieron, pero en forma legal, en adopción dos de los chicos. Por último, una nena que llegó a casa a los diez meses. Estaba en un instituto de Mar del Plata. Nunca tuvimos ese espíritu de familia, esa sensación. Por eso llegado el caso no quiero llamarla de esa manera. Es una tristeza, algo que uno no resuelve y que es cada vez más, hasta que uno se decide y dice afronto lo que sea y le doy respuesta a eso".

Hallazgo de datos concretos

Y cuando preguntamos sobre los primeros testimonios reales, concretos, de un resultado positivo de su búsqueda, necesitamos poner pausa en el grabador porque gana la emoción al recordar ese momento. 

Yamila contactó a un hombre que "comenzó a hacer un recorrido del árbol genealógico y la primera frase que recibo de esa persona es cuando me dijo "te pareces mucho a tu mamá" y esa frase me decía todo. Y yo fui a buscar un dato más, como todos los que había buscado hasta el momento, y es ahí cuando empieza a poner un nombre. Me dijo tienes un hermano de 38, una hermana de 30 y dos tíos".

Por si fuera necesario y nosotros no tomamos dimensión del momento Yamila nos cuenta que oír eso fue "una emoción terrible. Después le pasan el contacto a mi tía Liliana (vive en Tandil). Ella me llama muy emocionada. Yo tenía muchas preguntas, pero en ese momento quería una prueba para poder enfrentarme, para poder presentarme ante quien es mi mamá" dice.

¿Esto que has vivido en los últimos tiempos, con un resultado altamente satisfactorio, es más o menos lo que te venías imaginando en el camino de la búsqueda?, le consultamos y Yamila reconoce que "no, yo creo que no. Superó ampliamente todo", dice.

"Viajé el sábado con la tía y ahí nos encontramos. Nos pasamos toda la tarde en Mar del Plata y en un momento estábamos sentados para hacer mate y dice vamos. Yo no pude reaccionar y mi hija se levantó de la silla y se decidió. Pareció que de un momento a otro ya habíamos llegado a Tandil a la casa de la tía. Una emoción terrible", recuerda.

Y hay más emociones. Yamila continúa su relato diciendo que "al otro día fue la mesa grande. Muy emocionante. Les pude contar el recorrido de búsqueda, con pausas en el medio por llanto, pero sobre todo con mucha alegría, felicidad".

Yamila tiene su hija en Mar del Plata y ahora, después de todo lo vivido habrá interesantes charlas entre madre e hija. También habrá respuestas para algunas preguntas difíciles de responder o incómodas de otros tiempos. Dice también que el camino de búsqueda lo fue recorriendo con su hija y eso será motivo para "disfrutarlo juntas".

"Soy docente municipal en Mar del Plata. Ya hace 8 años o 9, de los nervios ya ni recuerdo", exagera, con una sonrisa feliz. 

Cuando le dijimos que seguramente habrá intercambio de visitas entre Mar del Plata? Tandil- Juárez, dice que "no hay nada asegurado, pero sea como sea será siempre al lado de mi hija".   

Muchas horas demanda su trabajo en la ciudad balnearia, pero también se hace tiempo para nuevos desafíos. 

Casi terminando nos dice: "salgo a las 7 de la mañana y llego a las 18 a mi casa. Después, todo lo que implica planificaciones, actividades y todo lo que lleva el trabajo para los chicos. Aparte este año comencé abogacía. Creo que tiene que ver también con toda esta búsqueda. Obviamente, en el segundo cuatrimestre tuve que dejar material porque era imposible ocupar la cabeza en esas cuestiones", señala con razón.

Explica "el tema de la identidad, el derecho de conocer y la búsqueda, siempre estuvieron relacionadas en cada cosa que yo hacía. Lo que pasa que no tenía la fuerza para poder afrontarlo. Eso era impensable". 

Termina su parte señalando "estoy feliz, quiero disfrutar y disfrutar cada momento con mi familia, conocer a cada uno. Estar con mamá. Vuelvo a lo mismo, insisto en mi lugar siempre estuvo y eso no tiene precio".

Nos queda letra seguramente para una nueva charla, más adelante. Dora no participó de la charla, pero estuvo pendiente de la nota. También presente con los besos y los abrazos para Yamila ante expresiones que la tenían como protagonista a Dora.

La historia de Dora y Yamila comenzó a escribirse hace más de 30 años, seguirá con un relato distinto, con nuevas historias, con mucho cariño y amor entre las protagonistas. Madre e hija tienen mucho por disfrutar. Hay que destacar que la familia en su conjunto es protagonista. Desde el abuelo a la nieta, madre, hermana y hermano, tías y primos. Todos felices porque esta historia de búsqueda, tuvo un final feliz.

jcantero@elfenixdigital.com


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