Desacelerar

Desacelerar

El minuto de nuestro lavarropas

Por José María Iarussi

17 de diciembre de 2025 08:29:00

Somos escribientes de nuestra historia. Somos palabras que van cambiando de significado pero significándonos. Estamos hechos también de lecturas, palabras que llegan a nuestra mente en distintas formas y que van configurando, dando forma a los seres humanos que somos.

Las últimas lecturas

He leído en el último tiempo algunos libros que recomiendo como son La sociedad del Cansancio de Byung-Chul Han, Cadáver exquisito y Literatura o muerte, ambos de Agustina Bazterrica. He releído Los Llanos de Federico Falco, algunos cuentos de Mariana Enriquez y otros de Samantha Schweblin. Mis últimas lecturas parecen conducir todas las acciones a un mundo distópico donde la soledad, la muerte, la deshumanización se reúnen en un fogón a dialogar como parte de un intertextualidad contemporánea cuya columna vertebral es la desesperanza. Y siento que uno también es un intertexto, un texto relacionado con otros, parte de una gran obra literaria en que toda la humanidad se encuentra aunque poco se conozca. Y mientras escribo esta artículo regresan a mi otras lecturas como ¿En qué creen los que no creen? de Umberto Eco Carlo María Martini (Arzobispo de Milán) o Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley. Y la pregunta se arma sola ¿La humanidad está contenida en la literatura o la literatura es lo único que queda de humanidad?

El metaverso

Hace unos años atrás, no muchos, porque el tiempo se salió de todos los sistemas de medición y ya nada puede controlarlo, aparecía la palabra METAVERSO cuyo significado en pocas palabras es: universo digital persistente y compartido, la siguiente evolución de internet, donde los usuarios interactúan en espacios virtuales 3D inmersivos a través de avataares, combinando realidad física y digital mediante tecnologías para socializar, trabajar, jugar y comerciar. Todos dijeron, cuando Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, la mencionó en una conferencia que el METAVERSO era un futuro lejano. Pero la Matrix se había puesto en marcha mucho antes del discurso inaugural y sin cobrar entrada todos fuimos invitados a la fiesta. Poco a poco todos vamos entrando a una simulación de la vida, en una representación de filtros que nos rejuvenecen, nos adelgazan, nos perpetúan en mundos paralelos que van perdiendo humanidad. Estamos viviendo en una caverna a cielo abierto, atados por cadenas invisibles y como dice Byung-Chul Han "el sujeto obligado a rendir compite consigo mismo y cae bajo la destructiva coerción de tener que superarse constantemente a sí mismo. Esta coerción...termina siendo mortal". El metaverso de la mano de la IA es una realidad. Vivimos tantas horas en el mundo virtual que del otro tan solo nos quedan algunos recuerdos que vuelven como bucles en un compilado de alguna plataforma digital que la agrega la música de ocasión.

La posibilidad en un lavarropas

En la película Trascendence, cuyo protagonista es Johnny Depp, un científico a punto de morir introduce su conciencia en una computadora que se apodera de toda la red de internet y decide la vida de cada ser vivo. La única manera de frenar esa fuerza descomunal e incontrolable es desenchufar la red. Regresar al mundo analógico. Volver a contemplarnos uno a los otros, devolverle a la distancia la medida exacta y a los relojes el valor del paso de los segundos.

Desde hace unos años, tenemos con Mariana un lavarropas. Hay que reconocerlo, unos de los mejores inventos del siglo, pero no quiero detenerme en su funcionalidad sino en su reloj. En el particular reloj digital que marca el tiempo de los distintos programas que ofrece. Luego de lavar el aparato centrifuga (usando una de las leyes de la física) para sacarle el agua a las prendas. Numerosas veces cuando termina el poderoso y ruidoso proceso nos asomamos para ver si ha terminado realmente para poder abrir la puerta y extraer la ropa. Y ahí en el reloj digital aparece el minuto final del programa que lo que hace es que la bomba de extracción termine de sacar toda el agua del aparato. Un minuto que parece realmente interminable. Un minuto que parece tener más de sesenta segundos. Y es ese minuto el que despierta esta idea de que quizás ese minuto sea un aviso o una pequeña señal del universo para decirnos que la aceleración en la que vivimos nos aleja de la contemplación que propone que recuperemos Byung-Chul Han en su libro La sociedad del cansancio. El mismo autor concluye que en la actual sociedad los seres humanos "son demasiados vitales como para morir, y están demasiado muertos como para vivir".

Hemos anhelados desde el principio de los tiempos alcanzar la divinidad y en ese camino de conocimiento vamos perdiendo humanidad. Entonces, la capacidad de sorpresa se pierde en una pantalla dominada por un algoritmo, la fantasía se convierte en una quimera y el tiempo en una soga que nos arrastra sin poder ponernos de pie. Por eso cada tanto vuelvo a mirar el reloj de nuestro lavarropas, que aunque es digital, parece querer devolverme algo de la sabiduría que perdimos. Y ante la pregunta que mencioné antes: ¿La humanidad está contenida en la literatura o la literatura es lo único que queda de humanidad? No dudo en responder que la literatura (lectura y escritura) es lo único que queda de humanidad.

Comparte tu opinión, dejanos tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Sociales

08/02/2026 12:20:00

Corvina Negra: El juarense Martin Fauret está clasificado tercero

08/02/2026 12:20:00

Sociales

08/02/2026 11:42:00

Un sábado para destacar en la Fiesta de la Frambuesa

08/02/2026 11:42:00

Necrológicas


†Josè Luis Mendìa

Falleció en Benito Juárez, a los 57 años, el 06 de febrero de 2026 Sus hijos: Julieta y Leonardo. Su hermana; Claudia. demás familiares y amistades participan de su fallecimiento con profundo dolor. Sus restos fueron inhumados el día 6 de febrero en la necrópolis local, previo oficio religioso en la Capilla Ardiente a la hora 11:00. Hogar de duelo: Alte. Brown 235 Velatorio; No se efectuó Servicios Sociales Coop. de Consumo de Electricidad de Juárez Ltda.

†José "Pepe" Roque Sanservino

Falleció en Benito Juárez, a los 88 años, el 4 de febrero de 2026. Leonardo Salvaggio y familia con profundo pesar acompaña a la familia Sanservino en este difícil momento por el fallecimiento de José "Pepe" Sanservino. Queremos expresar nuestro más sincero pésame y el enorme cariño que siempre le tuvimos, durante muchos años formo parte de nuestra vida cotidiana. Lo recordaremos siempre por su compromiso, su calidez y presencia constante.

†José Roque Sanservino

FALLECIO EN B. JUAREZ EL DIA 04/02/2026. EDAD: 88 AÑOS. SEPELIO: EL DIA 05/02/2026. HORA: 09:00. RESPONSO: CAPILLA ARDIENTE. VELATORIO: FALUCHO 75. HOGAR DE DUELO: MAIPU Y PALACIOS . SE RUEGA NO EFECTUAR VISITAS POSTERIORES DE PESAME

†José Kressi

FALLECIO EN B. JUAREZ EL DIA 28/01/2026. EDAD: 94 AÑOS. SEPELIO: EL DIA 29/01/2026. HORA: 09:00. RESPONSO: NO SE EFECTUA. VELATORIO: NO SE EFECTUA. HOGAR DE DUELO: LA RIOJA 144.

Copyright © 2026 | El Fenix Digital - El diario independiente de la mañana