Sociales
Por: Florencia Menna
24 de diciembre de 2024 10:04:00
La Navidad, en su vertiente más oscura, nos recuerda la fragilidad de la existencia y la importancia de la conexión humana. Detrás de la alegría superficial de estas fiestas se esconden realidades más profundas y complejas como un corazón roto o un alma desolada. En estos momentos, la verdadera esencia de la Navidad, la empatía y la solidaridad, cobra aún más relevancia.
En esta época del año, me encanta recorrer los barrios para ver las decoraciones navideñas de las casas. Desde fuera, mirando por la ventana, todo parece una postal. La chimenea iluminando la sala con su fuego y, sobre ella, colgando unas enormes medias, donde seguro en Navidad se esconderán sorpresas para los más pequeños. Luces y velas le dan un toque cálido y, el protagonista: ¡el enorme árbol de Navidad! Con su majestuosa presencia, símbolo de grandeza (¿u ostentación?) que se cobijará bajo sus ramas durante las próximas semanas, adornos coloridos, luces y por supuesto, muchos regalos a sus pies.
Pero... también está la otra cara de la Navidad. Esa que queda de lado, oculta y de la que nadie quiere hablar como si se tratase de la peste, y son las personas que, por diferentes razones, no tienen la posibilidad de disfrutar de la misma "Navidad mágica" que el resto.
Son las personas sin hogar, los enfermos en los hospitales y los ancianos "olvidados" en los asilos. Y por supuesto, aquellos que perdieron recientemente a un ser querido y estas fechas les recuerdan como heridas agudas, el dolor de su ausencia. También, quienes no tienen familia o están muy lejos de su lugar de origen añoran sus tradiciones, pero a la vez, entienden que es el precio para poder ayudarlos y enviarles dinero. Y por supuesto, todos aquellos que trabajan para cuidarnos, ya sean voluntarios o personal de servicio como bomberos, policía, emergencias médica, entre muchos otros anónimos, que pasan tiempo lejos de sus familias velando por el bienestar de los demás.
Voy a contarles dos experiencias que tuve y que me marcaron profundamente. Una fue durante mi primera Navidad en Inglaterra, donde después de salir del pub con unos amigos, caminamos las desoladas calles de Doncaster regresando a casa y allí, recostado solo en un banco, iluminado pálidamente por las luces navideñas, estaba él, un hombre de mediana edad, cubierto solo por una manta y una campera desgastada que seguramente alguien le había regalado. Al acercarnos, el hombre levantó la mirada y se incorporó. Sus ojos se iluminaron al vernos y, con su mayor esfuerzo, esbozó un "¡Feliz Navidad!" que nos dejó aún más helados de lo que ya estábamos. Yo, como siempre empática, intenté ir a abrazarlo, pero mi amigo me sujetó y me hizo una seña para que no lo hiciera. Me sentí mal por ello, así que, al pasar por su lado, me acerqué y le dije "¡Feliz Navidad a ti también!", poniendo mi mano sobre el dorso de la suya. Sus ojos se iluminaron aún más y se pusieron vidriosos, igual que los míos.
La segunda fue en Bedford, el año que perdí a mamá. Decidí pasar la Navidad sola porque no quería hacer sentir mal a nadie. Así que, pasada la medianoche, salí a caminar por el centro de la ciudad buscando quién sabe qué. Caminaba sollozando por lo bajo, y fue entonces cuando vi a estos "Ángeles de la Calle" Llevan chalecos distintivos y son voluntarios que recorren las calles de la ciudad, ayudando a personas sin hogar, llevándolos a refugios, dándoles ropa de abrigo, una taza de sopa o chocolate caliente y, en más de una ocasión, un reconfortante y muy necesario abrazo como el que yo misma recibí, cálido y necesario emparchando, aunque sea por un instante, mi corazón roto.
Para concluir, les dejo esta reflexión: detrás de cada sonrisa forzada se esconde una historia, a menudo marcada por la soledad o el dolor. Que esta Navidad sea el recordatorio de que la verdadera magia reside en los pequeños gestos de amor y en la capacidad de conectar con quienes nos rodean, sin importar sus circunstancias. ¿No es acaso en estos momentos de vulnerabilidad cuando más necesitamos de la calidez humana?
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
27/01/2026 18:35:00
27/01/2026 18:35:00
27/01/2026 16:26:00
27/01/2026 16:26:00
27/01/2026 15:04:00
27/01/2026 15:04:00
27/01/2026 14:55:00
FALLECIO EN B. JUAREZ EL DIA 27/01/2026. EDAD: 64 AÑOS. SEPELIO: EL DIA 28/01/2026. HORA: 11:30. RESPONSO: CAPILLA ARDIENTE. VELATORIO: FALUCHO 75. HOGAR DE DUELO: AV. TAGLIORETTI 735.
Querida Norma: La Asociación de Educadores Bonaerenses te despide con un inmenso cariño. Hoy descansas en las manos de Dios. Hija de un excelente maestro, estudiante aplicada, novia y esposa de Carlos Cordal, y una extraordinaria madre de Juan Mario y Juan Marcos. Tu vida fue una gran lucha, especialmente acompañando la salud de Juan Mario, quien fue el primer trasplantado de hígado de nuestra ciudad. El procedimiento se realizó en el Hospital Italiano de Buenos Aires, en un camino de horas y horas de lucha, esfuerzo y esperanza. Con el tiempo pensaste que iba a vivir hasta los 20 años, y hoy míralo: casado, con hijos y con muy buena salud. Docente sumamente responsable, asistente educacional, trabajaste en la escuela especial y en otros establecimientos. La Municipalidad elogió tus servicios, reconociendo el compromiso y la dedicación con la que desempeñaste cada tarea. Hoy te has ido a reunirte con tus padres en el cielo, y nosotros, las docentes, te recordaremos siempre. Asociación de Educadores Bonaerenses
(Q.E.P.D.) Falleció en Benito Juárez, a los 75 años de edad, el 18 de enero de 2026. Juan Manuel Taúl participa con profundo pesar su fallecimiento, acompaña, en este doloroso momento a Aida, Ramiro, Patricio y demás familiares, rezando oraciones por el eterno descanso de su alma en la paz del Señor.
Falleció en B. Juárez, a la edad de 60 años, el 25 de enero de 2026. Juan Manuel Taúl participa con sentido pesar su fallecimiento, acompaña a la familia y amigos en este momento de profundo dolor y ruega oraciones por su eterno descanso
25/01/2026 20:48:00
25/01/2026 20:48:00
23/01/2026 19:00:00
23/01/2026 19:00:00
23/01/2026 18:20:00
23/01/2026 18:20:00
23/01/2026 18:04:00
23/01/2026 18:04:00
23/01/2026 14:29:00
23/01/2026 14:29:00
23/01/2026 09:48:00
23/01/2026 09:48:00
23/01/2026 08:50:00
23/01/2026 08:50:00
23/01/2026 08:36:00
23/01/2026 08:36:00
![]()
![]()
Copyright © 2026 | El Fenix Digital - El diario independiente de la mañana